martes, 19 de agosto de 2025

Cuscuta (Prólogo): Serafín

 Observaba el negror de la pantalla del ordenador como únicamente en silencio y soledad, una desviste minuciosamente la nada absoluta. 

La noche anterior había acudido a un concierto de bandas locales, fingiendo de nuevo que todo el murmullo de movimientos que sucedían a mi alrededor eran fácilmente asimilables. No solía ser algo realmente fuera de serie, pero pareciese como si mi tolerancia a la falta de protocolo se diluyese quizá no tan cómodamente como una podría desear. 

Cuscuta (III): En este lado del Espejo

  Me parece muy fuerte que hayáis tardado casi tres putos mes- Que pesada la niña, cielo santo. -dijo con media sonrisa Sedum.- Cállate y ac...