viernes, 13 de marzo de 2026

Cuscuta (II): Cercabassa

 [...] me estoy mareando porque estoy drogada de una sustancia que sacaron de una oruga pero la dejamos ya atrás porque acabó desintegrándose y en el coche del abuelo las curvas son terribles. No quiero que se den cuenta de que voy drogada pero se me cae todo el tabaco al suelo del tapizado y mi abuelo tiene un colmillo de jabalí que le sale del moflete pero no se da cuenta del tabaco y lo chafo para que no mire pero luego sabrá fatal. Miro fuera pero no son carrascas son todo plataneras todo todo plataneras y que alguien ayude  a ese conejo que se asfixia en el polen y ¡déjame salir déjame salir déjame salir pero es un trozo de plástico fundido y lo huelo y sé que me están persiguiendo y aunque corro la tierra duele mucho así que voy con las manos en forma de zigzag porque es donde no están las minas de los científicos y en esta piedra hay diatomeas y en esta un pequeño amonites y trilobites y un lirio de mar pero solo los veo por debajo pero sé que son esos porque están cerca del agua. Es difícil mantener el equilibrio porque hay olas pero en el reflejo veo la barba la barba la barba la barba pelirroja y la sigo arrancando aun cuando ya se ha secado el lago y solo queda una carrasca sigo sigo arrancando los hilos rojos y me sangra la cara. Me seco con la corteza pero el mundo está al revés verticalmente y yo veo por encima de todo del derecho colgando por los hilos rojos mi tobillo de una rama y el sol empieza a subir y subir y proyecta una s-

viernes, 17 de octubre de 2025

Cuscuta (I): Bayas y Gusanos

  [...] algo en mi pecho. Está caminando sobre mí algo en mi pecho y ahora pesa más. Aprieta. Aprieta pero solo debo moverme una mano un pulgar una uña aunque sea. Moverme una uña y se irá una sola uña y

Desperté y vi dos grandes ojos observándome en silencio. Mi mirada fija no parecía afectarle ni ponerle nerviosa. Traté de recostarme con dificultad y bajó hasta mi zona abdominal, sentándose de nuevo sobre mí sin dejar de mirarme. Le acaricié la cabeza y cerró los ojos en señal de aceptación. Parecía ser la misma gata que había encontrado… antes. Pero, ¿dónde estaba? Me incorporé notando ahora la completa magnitud de mis agujetas y cansancio físico. 

martes, 19 de agosto de 2025

Cuscuta (Prólogo): El Ángel

 Observaba el negror de la pantalla del ordenador como únicamente en silencio y soledad, una desviste minuciosamente la nada absoluta. 

La noche anterior había acudido a un concierto de bandas locales, fingiendo de nuevo que todo el murmullo de movimientos que sucedían a mi alrededor eran fácilmente asimilables. No solía ser algo realmente fuera de serie, pero pareciese como si mi tolerancia a la falta de protocolo se diluyese quizá no tan cómodamente como una podría desear. 

lunes, 9 de junio de 2025

InternetCore

 El pasado 3 de abril tuve la oportunidad de asistir al evento 'Internetcore', organizado por Diana Millán, Ezequiel Soriano y Geert Lovink. Solo pude asistir a la primera jornada, la del día 3, consistente en un ciclo de charlas sobre Internet, estéticas, memética y otras tangencias a estas categorías impartidas por diferentes personalidades experimentadas y/o letradas en las profundidades del leviatán digital.

 

lunes, 31 de marzo de 2025

Escolopendra

 [...] no tiene nada que ver este mundo no tiene nada que ver puedo pasear por las calles y sé que no es posible que sea éste el que habite, el que recorra si es que apenas consigo flotar por encima de mi reflejo. y no, no no las caras no son normales las personas no son normales desde luego que son otras, son otras a las que yo recuerdo aunque últimamente ya recuerdo poco. recuerdo solo que estoy en ángel guimerá y no están los captadores y los transeúntes no son iguales. no recuerdo por qué quisieron fundir la cera antes de tiempo, pero sí que se llenaron los bolsillos; pero aquello tampoco lo recordaba: a qué mundo se iban a ir? a qué mundo posiblemente podían huir? no quedaba ya mundo, el reloj se había parado ya y la gente no era la misma al caminar con paso de chinche consciente pero desconocedora del horror. yo no lo recordaba no recordaba el horror tampoco pero sabía que no quería estar allí en esa gran balsa de luz de eclipse, de atardecer torcido de calima oblicuo y ceñido y tosco. realmente una solo puede querer huir igual que los ricos sin saber a dónde pero con los bolsillos llenos de arena por eso estoy bajo el agua, en el fondo de un océano transparente a contrapeso del empuje de lo que hay alrededor pero una quiere huir y me doy la vuelta por primera vez en mi vida y en esta tarde y en este lugar que tan sutilmente no es el mío. cambio de plano, no de lente, dos enormes mujeres se inclinan una sobre la otra en un gesto de pasión frente a las llamas ascendentes de la hoguera ¿vive en nuestra sangre el instinto de morir gozando, un cuerpo que se entrega a la lascivia antes de encontrarse inevitablemente con su sino? pero no son ellas a quién busco pues no sé siquiera por qué mis miembros se desplazan ajenos a mi voluntad pues camino como víctima de esta narración como necesaria lente para mi autorrevelación y aunque podría no ser así,

viernes, 7 de febrero de 2025

Análisis de Construçao, de Chico Buarque

Si has tenido algún contacto conmigo durante los últimos 4 meses sabrás que estoy obsesionada con el álbum de Construçao, de Chico Buarque. La verdad es que más allá de canciones puntuales de Joao Gilberto, nunca he escuchado Bossa Nova. Me lo recomendó mi queridísimo Anto una vez que fui a l'Albufera sola y no sabía qué escuchar (porque siempre escucho los mismos álbumes de siempre y necesitaba una vibra vespertina pero alegre o ligera). El caso es que me enamoré automáticamente del álbum, cosa que no me suele pasar muy a menudo.

jueves, 22 de febrero de 2024

Relato: Pancratium

 Pancratium

Todo empezó con un simple brote. Hacía días que mi cama se había llenado inexplicablemente de alguna especie de sustrato. Raro, porque yo apenas me había movido en todo aquel tiempo. Pasaba las horas mirando el techo de aquel enfurecedor amarillo pastel, tan insípido como rancio, tratando de retener dos segundos de concentración en medio de la debacle de imágenes y pensamientos para poder masturbarme. Era una labor costosa, pero por pura estadística en determinado momento debía lograrlo. Y así lo hacía: cinco, seis; a veces hasta ocho veces cada vez era para lo que le llegaba a mi cuerpo a correrse durante mis cortas vigilias entre días y noches, que ahora habían acabado de perder su significado. 

Cuscuta (II): Cercabassa

  [...] me estoy mareando porque estoy drogada de una sustancia que sacaron de una oruga pero la dejamos ya atrás porque acabó desintegrándo...